Concepto

Mi primer encuentro con la pintura, fue el impacto que me produjo su belleza. Desde niña pensé que era un universo íntimo en el cual no todos podíamos entrar y, desde entonces, se convirtió en una especie de sueño poder llegar a invadirlo y transformarlo en mi refugio. Desde entonces también anhelé convertirme en pintora. Desde entonces también, amo mi trabajo.

Cuando me preguntan cuál es mi concepto, normalmente titubeo y no sé que decir pues considero que cada período o etapa tiene un concepto distinto aunque, dentro de todo, se conserve un objetivo original: la espiritualidad y la belleza.

Creo que cada etapa de mi vida ha determinado la tendencia en mi pintura y ésta siempre ha sido congruente con mi experiencia vital. Siendo estudiante, participé políticamente, fui Presidenta de la Sociedad de Alumnos y miembro del Consejo Nacional de Huelga. Viví intensamente el movimiento de 1968. Mi trabajo en la gráfica y en la pintura se alteró y expresó los problemas sociales que vivía. Prueba tangible de ello es el mural "Alegoría a la lucha" en el Sindicato Estatal de Maestros SNTE, en Ensenada, B. Cfa., obra que realicé recién egresada de La Esmeralda, tomando como tema el movimiento del 68. Posteriormente, esta expresión se fue suavizando en mi pintura, formalmente, de color y de temática, la presencia del amor en mi vida modificó mi panorama visual y plástico y, aunque pretendiera lanzar un mensaje político, triunfaban mis encuentros estéticos más sublimes dentro de la pintura moderna y ésto suavizó los mensajes humanistas que pretendía expresar. En varias ocasiones he pretendido alterar esta realidad pero no resulta y tengo que seguir obedeciendo las necesidades de mi ser interior.

Detrás del aspecto técnico hay otra historia, en mi período temprano dibujaba mucho mejor de lo que pintaba, entonces decidí dejar de dibujar para igualar en calidad mi pintura.

Nací en el norte de México, en una zona desértica y, aunque hay mar y excesiva luz, mi sentido del color fueron los tonos degradados. Al emigrar hacia el centro para realizar mi carrera y hacia el sur para vacacionar, me tropecé con el color y ha sido el segundo impacto de belleza importante para beneficio de mi trabajo.

Siempre he buscado la libertad en cuanto a expresión. En mi pintura, he tenido períodos casi abstractos, aunque con sutiles sugerencias formales, otros figurativos (forma recreada), manejo mucho los planos y la luz y esto está determinado por la nostalgia de mi tierra, que desde el otoño y durante el invierno es un puerto un tanto triste, ya que lo invaden neblinas muy densas y éstas alteran tanto el fenómeno de la luz como a las formas, que aparecen y desaparecen.

La madurez me trajo el encuentro con la espiritualidad. La práctica de la meditación me condujo a otro mundo, pero casualmente este terreno místico se aliaba mejor con mis anhelos de belleza, transformando mi pintura en una expresión vital, espiritual y sumamente recreada y alterada en cuanto a forma y color. Mis mensajes son totalmente poéticos.

En síntesis, el concepto primordial de lo que ha sido hasta ahora mi quehacer en la pintura y siendo fiel a mi primer impacto con ella, es la búsqueda de la belleza, la espiritualidad, el equilibrio, la fantasía, lo poético y lo musical dentro de una propuesta técnica que unifique en un cuadro las disciplinas del dibujo y la pintura que son las que más me atraen.

NUEVOS OBJETIVOS

" En éste momento, estoy interesada en expresar mis vivencias tanto materiales como espirituales, recreando la forma y tal vez, en ocasiones, abstraerme totalmente, irme hacia el simbolismo en el manejo de todos los elementos que conforman el manejo del espacio en la pintura, depurando mi trabajo para enfatizar en trasmitir contenidos con un mínimo de recursos, en pocas palabras 'pintar menos para pintar más.' "

-Herlinda Sánchez Laurel Z.

 

HERLINDA SÁNCHEZ LAUREL ZÚÑIGA

Diseño: Herlinda Sánchez Laurel y Luis Arellano (c) México, 2018.